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¿Qué le es más fácil percibir: el ruido rechinante de las calles de una ciudad tecnogénica o una melodía instrumental relajadora, cuyos dulces chorros dócilmente caen en los oídos, llenándolo a Ud. por dentro, con un calor suave y con un aura mágica? Ud. está en condiciones de experimentar aquella sensación especial de confort y relajamiento que generalmente surge después un duro día saturado de acontecimientos, cuando por fin Ud. llega a casa y coloca una músíca relajante que paulatina y uniformemente lo satura de fuerza y energía. Sus ojos y el cuerpo descansan. A su alrededor hay solamente una música suave que ligeramente se entrelaza con el silencio. Ella relaja su cuerpo y alimenta su espíritu con fuerzas. Es como si Ud. se olvidara. Lo que Ud. a su alrededor ve, siente y escucha, es su creación misma. Ud. ha creado su mundo, un mundo impecable, que en forma ideal le viene a Ud. Un mundo en el cual Ud. vivirá, en el cual lo espera el éxito, donde todos sus deseos son reales y a Ud. ahora le cuesta solamente desearlo.
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